Una entrevista al Dr. Massimo Soldati, Milano, Italia

Una entrevista al Dr. Massimo Soldati, Milano, Italia

Una entrevista al Dr. Massimo Soldati,
al cual acudí hace 15 años por un dolor de espalda que no me permitía moverme. Fue el principio de un fantastico viaje hácia el desmantelamiento de las corazas y el descubrimiento en este mundo de otras realidades menos visibles.

Alberto Simoncini

Solucionar los bloqueos psicosomáticos

corpo-umanoErminia es una profesora de más o menos treinta años que me pidió algunas sesiones de Integración Postural. Su cuello le dolía y ella se sentía confundida. Aún vivía con sus padres en una situación de continuo estrés y no estaba muy satisfecha con su trabajo. Su cuerpo revelaba toda la desesperación y quiebre que había en su vida. Los ojos inmóviles e inexpresivos, el cuello ancho y encajado, los hombros demasiado grandes y contracturados chocaban con una parte inferior del cuerpo que era armónica y atractiva.
Después de algunas sesiones en las cuales trabajé para suavizar su musculatura doliente y rígida, Erminia se permitió percibirse a si misma de un modo profundo. Se dió cuenta que aquella coraza muscular que había desarrollado para enfrentarse con el mundo ahogaba su femineidad y frente a sus ojos apareció de repente y muy clara la imagen de un monstruoso calamar.
La invité a enfrentarse con ese monstruo en la fantasia: ella golpeó con un arpón al calamar, que rápidamente se desinfló como un balón y subió a la superficie del mar. A la luz del sol ese monstruo parecía una triste imagen de plástico, un juego. Después de haber ganado la lucha Erminia nadaba hacía una hermosa playa tropical. En su cuerpo se despertaba una agradable corriente de energía que la hacía sentirse libre y sensual. En las siguientes sesiones le fue claro que la prohibición materna de vivir su sexualidad -el calamar gigante- y las dificultades, tanto en familia como en el trabajo, le habían hecho negarse a si misma y desarrollar una actitud de boxeadora. Sus hombros de desinflaron y su cuerpo recogió una armonía antes insospechable. Sus ojos recuperaron vitalidad, se concedió abrirse al mundo y pronto logró una autonomía con respecto a su familia.
Después de cuatro meses recibí una postal suya desde un país tropical, un viejo sueño hasta entonces considerado irrealizable.

Bruno es un obrero de unos cuarenta años. En cinco años se ha llenado de psicofármacos y medicamentos de cualquier tipo para luchar contra un hipo que no acababa nunca, ni siquiera por la noche. Su cuerpo delgado y musculoso era una conjunto de nervios doloridos cerrado alrededor del estómago, con los brazos plegados como para coger algo. Mientras estaba trabajando sobre la mandíbula lo invadió una ola de rabia, haciéndolo temblar y gritar. Cuando le pedí que cerrara los ojos para mirar a quien estuviera enfrente de él, apareció la imagen de su esposa. Bruno le gritó llorando lo que había trabajado durante muchos años. El hipo se fue, dejando el pesar por el tiempo perdido y el deseo de aclarar en profundidad su relación de pareja.

Laura no se había nunca concedido nada en su vida. Estudiante de 26 años, no se permitía respirar con su tórax deprimido, ni acabar con los estudios. Su aspecto era muy descuidado. Trabajando en el área torácica y desbloqueando la respiración se sintió envuelta en una melaza sucia y pegajosa. Se sentía como una pequeña araña atrapada en un líquido nauseabundo. No podía abrir los ojos y cuando lo logró, acababa de nacer y su madre la miraba fijamente con desaprobación. Cuando, en la realidad, le preguntó a su madre que había pasado aquel día, la madre le dijo que sus primeras palabras habían sido “¡que fea!”. Durante 26 años había continuado pensando ser horrible y no merecer nada en la vida.

En los tres casos mencionados he querido mostrar como se trabaja en algunas sesiones de Integración Postural (IP). El paciente es guiado a contactar con todos sus niveles de experiencia existencial. En el plano corporal sus músculos se descontracturan y relajan, en el plano emocional se liberan sentimientos bloqueados y traumas y, a nivel psíquico se estimula la auto-comprensión y se favorece una mejor adaptación. Para Erminia, Bruno y Laura podemos hablar de una interrupción en el curso de su historia personal. Un evento vivido como traumático ha creado un desequilibrio en sus mundos. Sus mentes perdieron la capacidad de ver claramente la realidad y de solucionar los problemas de una forma creativa. Emocionalmente se han quedado en una situación desagradable renovándola continuamente en la vida cotidiana. Sus cuerpos han perdido flexibilidad y se han deformado bajo el peso de estos hechos. Una mente sana en un cuerpo sano, decían los romanos, y tenían razón. El cuerpo es como un almacén donde vamos tirando toda nuestra basura. Si hay en nosotros alguna desarmonía, ésta se expresa en el plano somático. Por eso en la IP nos entrenamos en “leer” el cuerpo. Un examen profundo puede decir mucho más que el más sofisticado test psicológico. De la forma y posición de los pies, por ejemplo, podemos ver los contactos de una persona con la realidad. Los brazos indican la capacidad de reaccionar, el pecho la posibilidad de cambio y relación. Las interrupciones en la armonía del cuerpo revelan la poca integración de niveles existenciales. Un hombre con pecho grande y piernas delgadas puede ser muy hábil para afrontar la vida pública, pero en privado incapaz de sostenerse: el clásico macho.
El problema es que los conflictos que se somatizan crean en poco tiempo un daño que se multiplica por la innata capacidad de auto-compensación del cuerpo. Guido cuando era pequeño tenía miedo de su padre, que lo dominaba y muchas veces le pegaba en la cabeza. Había así aprendido a tenerla siempre baja en actitud de defensa. Esto provocaba un continuo estrés sobre los músculos posteriores del cuello y de los hombros, que se compensaba aumentando la curvatura de la parte baja de la espalda y rotando la pelvis hacia adelante. Los músculos de las piernas habían perdido su elasticidad por guardar esta posición incorrecta, aumentando aún más la inseguridad de Guido, que buscó más estabilidad desarrollando pies planos.
Un conflicto que se somatiza en una contracción crónica provoca en el tiempo la deformación y la rigidez de toda la estructura corporal.

Aquella obra maestra de ingeniería mecánica que es nuestro cuerpo se adapta con todos sus recursos a la continua tracción de la fuerza de gravedad. El conflicto se ha somatizado justo porque, por molestarnos, hemos elegido dejarlo fuera de nuestra consciencia. Queríamos no sentir todo aquel dolor y por eso lo hemos bloqueado en el cuerpo. Imaginad que el dentista os esté perforando un diente y mirad al mismo tiempo vuestros músculos y vuestra respiración: entendereis lo que quiero decir, será difícil que un programa de re-educación física pueda devolver a Guido a una buena condición si al mismo tiempo no le permite ser consciente de su inseguridad y de los orígenes de la misma.

Integración postural. Integración estructural.

postura-benessereDesde un punto de vista estructural la IP procede de los estudios de Ida Rolf y de su descubrimiento de que el tejido conectivo tiene una función fundamental en sostener el organismo. En condiciones de stress y envejecimiento el tejido conectivo se seca y se endurece, pegándose a los tejidos cercanos y reduciendo fuertemente la mobilidad, pero su gran elasticidad le permite volver a la estructura anterior a través de simples manipulaciones. La técnica de Rolf (el Rolfing o Integración Estructural) ha demostrado ser extremadamente eficaz y por eso se ha desarrollado en todo el mundo. Jack Painter, un profesor de la universidad de Miami, creó la IP a finales de los años 60 porque se dió cuenta que la enorme potencialidad del Rolfing para rearmonizar también la psiquis y las emociones no se estaba aprovechando. Fue entonces que transformó esta técnica en un sentido holístico, combinándola con otras técnicas (Bioenergética, Rebirthing y Gestalt, entre otras) que permitiesen ocuparse del aspecto energético-emocional, Feldenkrais y Alexander para la conciencia del movimiento y el Sueño Despierto guiado para el aspecto simbólico. Logró así ordenar una metodología unitaria que pudiese ponerse en relación con la totalidad de los niveles vivenciales.

Massimo Soldati
Creador del Bodywork Transpersonal y de la Integración Postural a orientación Transpersonal IPT
Presidente de la Associazione di Integrazione Posturale Transpersonale
Psicoterapeuta
Formador en Integración Postural
Profesor en la Scuola Superiore di Formazione in Psicoterapia di Cremona
Profesor en el Corso di Naturopatia dell’Istituto di Medicina Naturale di Urbino
Autor del libro “Corpo e cambiamento” (Ed. Tecniche Nuove)

Tratto da Lapuertasinpuerta

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